Fernanda Figueroa tiene 18 años y en diciembre de 2025 egresó de cuarto medio de Administración de Empresas con mención en Recursos Humanos del Colegio Comercial de Peñaflor. En su trayectoria como estudiante con sordera total y siempre destacó en todas las actividades de Experiencia Empresa como una persona entusiasta, participativa, permanentemente atenta y dispuesta a hacer preguntas.
Desde el inicio de las actividades del programa manifestó su interés por hacer la práctica profesional en Itaú, un sueño que poco a poco fue tomando cuerpo para convertirse en una realidad que representó un gran desafío para ella, su familia, comunidad escolar y por cierto para la Fundación y el equipo de itubers que la recibieron en su área de trabajo.
Como parte de su cultura transformadora, para Itaú, abrir las puertas a estudiantes en práctica con discapacidad es una decisión que fortalece a la organización y promueve equipos más empáticos y eficientes. Al adoptar prácticas profesionales inclusivas, se garantiza la equidad de oportunidades y también se enriquece el entorno con nuevos talentos, demostrando un compromiso real con la diversidad y la eliminación de barreras comunicativas en el mundo laboral.
El proceso de selección fue incentivado y liderado por la FIC. Se realizaron al menos 5 reuniones con el equipo PIE del Colegio Peñaflor, equipo directivo y apoderada. Luego se conversó con el equipo de Diversidad e Inclusión de Banco Itaú, para presentarles el desafío. Y lo aceptaron luego de que Prevención de Riesgos evaluara la viabilidad de ofrecer un ambiente seguro a la joven, que le permitiese «poner en práctica sus aprendizajes y fortalecer su desarrollo profesional, promoviendo al mismo tiempo una experiencia inclusiva y enriquecedora tanto para ella como para el equipo que la reciba».
El alto potencial de Fernanda para integrarse en funciones administrativas, especialmente en contextos que promuevan la inclusión, fue un factor que le permitió avanzar en su práctica profesional apoyada por su tutora, Valeria Maira, jefa de Diversidad e Inclusión, y por todo el equipo de la gerencia de Personas que la acompañó y orientó en su día a día en el banco.
La FIC financió servicio de una intérprete de lenguaje de señas durante toda su práctica en el área de Diversidad e Inclusión del Departamento de Recursos Humanos y, además, le brindó la posibilidad de ir con la intérprete a distintos establecimientos de educación superior. Finalmente se matriculó en gastronomía en el Duoc UC.
Ana Lepe, Gerenta de Administración y Proyectos de Fundación Itaú, cuenta que «más allá de las competencias técnicas que se pueden adquirir y reforzar en una práctica profesional, para Fernanda este proceso representó un aprendizaje vital y profundo. Su verdadero logro no fue sólo la ejecución de tareas, sino el fortalecimiento de su autonomía y la capacidad de derribar barreras de comunicación. Esta experiencia le permitió reafirmar su identidad, demostrando que la inclusión no es sólo un derecho, sino un motor de crecimiento personal que le brindó la seguridad necesaria para proyectarse a futuro con confianza. Además, nuestra experiencia con Fernanda fue, sin duda alguna, un tremendo desafío para los equipos de la Fundación y del banco, pero un desafío hermoso, tremendo en su significado y alcance».