Lugar: Espacio ArteAbierto
Las riquezas naturales de Brasil siempre han maravillado a quienes han podido conocer este vasto territorio. Uno de los testimonios históricos y gráficos más valiosos acerca de su flora y la fauna fue producida por naturalistas europeos (estudiosos y sabios) durante el siglo XIX. Ahora, el público chileno tendrá la oportunidad de conocer algunas de las obras emblemáticas de este periodo en la exposición Brasiliana Fauna y Flora.
La exposición incluyo trabajos que fueron originados bajo los auspicios de la corona portuguesa, que recién se había instalado en el Brasil del siglo XIX. Entre ellos, destacan los que realizaron los científicos alemanes Spix y Martius, autores de decenas de láminas que describen e ilustran las plantas y los animales. Los 50 grabados y 8 libros presentados en esta muestra abarcan diversos complejos temáticos, con su énfasis en las palmeras, aves y tortugas.
Estas obras forman parte de colección Brasiliana Itaú, que abarca colecciones de pinturas, libros, objetos, imágenes y documentos relacionados con Brasil en los últimos 500 años de su historia.
Tras su presentación por Chile, la muestra viajará a otros países donde Fundación Itaú está presente: Argentina, Uruguay y Paraguay, con el objetivo de proporcionar un mayor acceso de diversos públicos al patrimonio cultural brasilero, contribuyendo al fortalecimiento de los lazos entre los países latinoamericanos.
La profesora de la Universidad de Río de Janeiro, Lorelai Kury, destaca que “a comienzos del siglo XIX, diversos viajeros extranjeros de distintas formaciones comenzaron a recorrer múltiples caminos del territorio brasilero para recolectar plantas, pieles, esqueletos, restos de animales y muestras de minerales, además de datos sobre la conformación física y el comportamiento de las poblaciones locales. El material que recolectaron y las publicaciones que resultaron de sus investigaciones conforman hasta hoy un conjunto insuperable de conocimiento sobre la naturaleza brasileña. El inventario que diseñaron es amplio, pero además de eso, los naturistas del siglo XIX utilizaron el arsenal filosófico y científico europeo y los más elaborados métodos para comprender las especies y los fenómenos que observan”.
Por lo tanto, enfatiza la investigadora, “las ilustraciones científicas que actualmente nos encantan no deben comprenderse sólo como un detalle lujoso que acompaña los textos de viaje, sino como un aspecto fundamental de práctica científica”.