La pintura flamenca en la Colección Gerstenmaier
Lugar: Espacio ArteAbierto – Centro Cultural Las Condes
Originaria del norte de Europa, la Escuela Flamenca de Pintura es uno de los mayores legados europeos al arte occidental. Se generó a partir del siglo XV y dentro de sus características está la utilización de la pintura al óleo, el desarrollo del claroscuro, la incorporación de temas cotidianos y el gusto por el detalle. Sus talleres formaron a los pintores más destacados de la región y mucho de ellos llegaron a ser demandados como pintores de corte en varios de los reinos europeos.
La presente muestra presenta un completo panorama de esta corriente y exhibe, por primera vez en Chile, óleos de algunos de los artistas más importantes del período. El conjunto completo pertenece al coleccionista alemán radicado en España Rudolf Gerstenmaier y en la actualidad se considera como uno de lo más completos e interesantes en su género.
Integrada por pinturas y grabados, la exposición que recorre los siglos XVI y XVII, considera óleos del maestro Peter Paul Rubens y de su discípulo más aventajado, Anton Van Dyck, dos de las figuras cumbres de la pintura flamenca, cuyas influencias se reflejan en el desarrollo posterior de todo el arte occidental.
Como en ocasiones anteriores, el proyecto es abordado conjuntamente entre la Municipalidad de las Condes y La Fundación Itaú y considera la exhibición simultánea en dos espacios e la principal arteria de la comuna, generando una suerte de ruta de las artes. Luego de exhibirse en importantes centros mundiales, la muestra llega a Chile mediante las gestiones realizadas por la Corporación Cultural de Las Condes y constituye una excepción en materia de artes visuales, puesto que normalmente las exposiciones de artistas anteriores al siglo XVII están conformadas sólo por obra gráfica y ésta, por el contrario, contempla como cuerpo principal óleos ejecutados durante el período de oro del barroco europeo.
Arte Religioso
La producción de los pintores flamencos fue de gran calidad en este género y sus obras devocionales fueron demandadas más allá de las fronteras de Flandes. En un primer momento nombres como Jan van Eyck, Roger van der Weyden o El Bosco hicieron de la pintura flamenca religiosa un objeto codiciado, cuyas brillantes y vivos. Posteriormente, con el Barroco y la exaltación del sentimiento cristiano en todos los ámbitos, nombres como Rubens destacan por su especial expresividad, muy acorde con el objetivo de las obras encargadas.
El Retrato
Estar frente al retrato de una persona puede llegar a ser una experiencia reveladora en la que dos sujetos separados en el tiempo y en el espacio se unen de un modo simbólico: es el poder de la imagen. Esta es una de las primeras nociones aprendidas por el ser humano, que de un modo muy precoz intuyó la importancia del arte como perpetuador de la fama terrenal, como heraldo de los logros de toda una vida. Es así como la imagen de un individuo puede pasar a la eternidad a través del retrato comienza a considerarse un género autónomo que necesita de otros temas adicionales para legitimarlo. Es la consideración del ser humano como centro del universo, revolucionaria transformación renacentista que dota al hombre de la vanidad suficiente que le permite hacerse epicentro de una obra de arte.
El Paisaje
A partir del siglo XV, con la pintura flamenca, el paisaje adquiere una relevancia que en ningún momento había tenido. Los artistas darán una gran importancia a la representación de la naturaleza en sus obras, trabajando con minuciosidad cada uno de los detalles que conforman la pintura. Casi siempre podremos ver en las obras una pequeña muestra de la pericia del autor en la captación del entorno natural, bien por ser el lugar donde se realiza la escena o bien, en las escenas de interior, por la apertura de una ventana por la que se ve un paisaje.
El Bodegón
Tratado a veces como un género menor, supone de los temas más recurrentes de la historia de la pintura occidental. Se define como obra pictórica en la que la composición se ha realizado a través de seres inanimados, animales, vegetales u objetos. Se denomina también Naturaleza muerta y muchas veces se puede entender como un pretexto para demostrar el dominio técnico del autor. La composición de los objetos, el juego con la luz y el claroscuro, la perfecta imitación de la naturaleza que busca engañar al espectador y el estudio de la materia son algunas de las características de estas obras.
DE RUBENS A VAN DYCK
La pintura flamenca de la Colección Gerstenmaier
15 de marzo al 26 de mayo de 2013
Centro Cultural Las Condes
Apoquindo 6570
562 28969800
Martes a domingo, 10:30 a 19:00 horas
Espacio ArteAbierto
Fundación Itaú
Apoquindo 3457
Lunes a viernes 9 a 14 horas
Entrada liberada