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Lugar: Espacio ArteAbierto
La Municipalidad de Las Condes, a través de su Corporación Cultural, y Fundación Itaú traen al país la muestra “La punta del iceberg”, integrada por cuarenta y tres dibujos, conocidos como los famosos “dibujos italianos” de Francis Bacon.
La exposición del artista anglo-irlandés, considerado uno de los grandes maestros del siglo XX, se presentará hasta fines de octubre, en forma paralela en ambos espacios culturales.
Un total de cuarenta y tres dibujos -cuarenta en blanco y negro y 3 a color- del artista anglo-irlandés Francis Bacon (1909-1992), constituyen el cuerpo de la excepcional muestra “La punta del iceberg”, que Fundación Itaú y la Municipalidad de Las Condes, a través de su Corporación Cultural,traen a Chile, siendo ésta la primera vez que se presenta en el país una muestra de obras originales de uno de los más importantes maestros del siglo XX.
La exposición será inaugurada el martes 6 de septiembre en la Corporación Cultural de Las Condes y se presentará en forma paralela en Espacio ArteAbierto de Fundación Itaú y en la misma corporación, hasta el 30 de octubre. “La punta del iceberg” se exhibió el año pasado con gran éxito en el Centro Cultural Borges, de Buenos Aires, luego de haber sido presentada en el marco de la Bienal de Venecia (2009) y en la Fundación Durini de Milán (2010).
Para Jaime Uribe, Gerente de Fundación Itaú Chile, “esta iniciativa se enmarca en los esfuerzos que Fundación Itaú ha realizado por presentar en nuestro país, exposiciones con creaciones de destacados artistas como Pablo Picasso, Andy Warhol y Frank Stella, y consolida también nuestro vínculo con la Corporación Cultural de Las Condes, con la cual hemos presentado muestras destacadas como Cultura de Taller”.
En tanto, el Director de la Corporación Cultural de Las Condes, Francisco Javier Court, señala que éste es un proyecto largamente anhelado por la Municipalidad de Las Condes, que confirma la necesidad de establecer alianzas con países vecinos para traer a Chile muestras de calidad.
“Bacon es un artista de primera línea, el más importante, sin duda, de la segunda mitad del siglo XX en el mundo. Por tanto, compartir con la Fundación Itaú una exposición con sus trabajos, constituye un verdadero acontecimiento cultural. La obra del artista británico es motivo de estudio en todas las escuelas de arte y con este proyecto estamos brindando una posibilidad sin igual para que estudiantes y artistas se enfrenten -en vivo y en directo- con los trazos y la esencia de uno de los grandes genios del arte universal”.
Además de los dibujos de Bacon, el montaje contempla la exhibición, en formato de diaporama, del libro “Francis Bacon, archivos privados”, un completo registro de los collages, recortes, apuntes y fotografías encontradas en el taller de Bacon tras su muerte y que constituyen la fuente y origen de muchos de sus trabajos. Esto se complementa con la exhibición del documental “Francis Bacon, vida y obra”, del director británico Adam Low, y la película “El amor es el demonio”, de John Maybury.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_custom_heading text=»Una faceta desconocida» font_container=»tag:h3|text_align:left» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]“La punta del iceberg” está integrada por los “dibujos italianos” de Bacon, pertenecientes a la Francis Bacon Drawing Foundation, que el escritor Giorgio Soavi definió como “extraordinarios” y comparables a sus mejores pinturas por su calidad e intensidad.
Por años, estos dibujos han sido el centro de una larga y compleja vicisitud judicial concluida felizmente en el 2004 con un proceso que puso punto final al tema de su autenticidad.
La creencia universal, que hasta ese entonces acompañaba la memoria del artista, señalaba que Bacon no dibujaba y, si lo hacía, se creía que inmediatamente destruía sus dibujos. Dicha afirmación no era cierta, y estos dibujos serían la prueba de que apenas conocemos “la punta del iceberg” en el mundo artístico de Francis Bacon.
“Durante mucho tiempo se sostuvo que Bacon no dibujaba. Pero hizo muchos dibujos, y distintos. Hay varios grupos, entre ellos el de la Tate Gallery, los que se encontraron en el estudio de Bacon luego de su muerte, y los de Cristiano Lovatelli Ravarino, en Italia«, señala Edward Lucie-Smith, experto en los dibujos de Bacon y que oficia de curador de la muestra junto con Massino Scaringella.
Los dibujos fueron realizados por el gran pintor irlandés entre comienzos de los años 80 y 1992, año de su muerte, en diversos momentos, pero sobre todo durante sus viajes a Italia, donde, por su temperamento volcánico y el natural anticonformismo que lo distinguía, arrancaba de la “corte de mediocres aduladores” de Londres, como el pintor llamaba a sus seguidores, para entretenerse únicamente con amigos ajenos al mundo del arte. Entre éstos, Cristiano Lovatelli Ravarino, amigo cercano de Bacon, a quien el artista regaló la mayoría de las obras expuestas.
“Se trata de grandes hojas, firmadas, separadas, autónomas. Son dibujos hechos con el propósito de regalarlos, no con motivos comerciales, sino para donarlos a un amigo, como los dibujos que Miguel Ángel hizo para el joven Tommaso Cavaliero”, agrega Lucie-Smith.
Para Scaringella, los dibujos reflejan las «principales temáticas artísticas» de Bacon, como sus emblemáticas escenas de Papas -inspiradas en su «admirado» retrato de Inocencio X del español Diego Velázquez (1599-1660)- y de la Crucifixión, así como retratos y autorretratos.“ Se trata de dibujos que no fueron elaborados para ser exhibidos durante su vida, por lo que ofrecen una reflexión sobre las obras que realizó Bacon al principio de su carrera”.
Al morir Bacon, Ravarino aseguró tener cientos de dibujos pero la Galería Mallborough de Nueva York, con quien el artista tenía un contrato exclusivo, dijo que eso era imposible pues Bacon no dibujaba, por lo que compradores le iniciaron un juicio penal aduciendo que eran falsos. La querella tuvo lugar entre 1996 y 2004.
“Se probó que Cristiano y Bacon se conocían y que los dibujos eran parte de la relación entre ambos. Los peritajes también examinaron la firma del artista en los dibujos, el papel y el diseño, comparándolos sobre todo con sus pinturas«, contó Umberto Guerini, presidente de la Francis Bacon Drawing Foundation y autor del libro La punta del iceberg, que da cuenta de todo el proceso judicial.
Las obras que se expondrán en Las Condes son realizadas a lápiz sobre papel, en los que Bacon retrata escenas individuales mediante composiciones de líneas sencillas. La mayoría de los dibujos muestra a personas sentadas o de medio cuerpo con figuras deformadas que parecen fundirse con el espacio.
Bacon utilizaba trazos rectos y definidos para perfilar contornos de fondos, como puertas o ventanas, «que contrastan con las líneas desordenadas que insinúan los cuerpos humanos, cuyos rostros aparecen deformados bajo una profunda capa oscura«, apuntó Scaringella.
A juicio del curador de la muestra, Bacon oscurecía los rostros de sus modelos porque quería «negarles la cara y entrar en la intimidad de la persona que evocaba. La negación de la imagen parte de su idea de negar la intimidad del hombre. Quiere comunicar el concepto de que él se sitúa en el interior de la persona”.[/vc_column_text][vc_custom_heading text=»Un referente inconfundible» font_container=»tag:h3|text_align:left» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]Francis Bacon fue uno de los artistas más relevantes del siglo XX.
Sus inicios en la pintura están marcados por el surrealismo, pero progresivamente derivó al expresionismo, dentro del cual es considerado como máximo exponente de la escuela inglesa. El artista plasmó en su obra el dolor, la angustia, la muerte y el sexo, ya que, como expresó en cierta ocasión: «Cuando se es fiel a la vida, se es inevitablemente macabro porque finalmente se nace para morir».
Su carácter le llevó a destruir, a los 35 años y cuando todavía no había logrado el reconocimiento de su obra, la mayoría de sus cuadros, y fue en 1944, al acabar «Tres estudios de figuras junto a una crucifixión», cuando aparecieron las claves de su obra pictórica posterior y le llegó la aceptación de la crítica.
Bacon elige la figura humana como motivo central de sus cuadros, y la somete a deformaciones y alteraciones hasta un nivel no conocido con anterioridad en la historia del expresionismo.
Ya sea en sus retratos, como en sus autorretratos o en composiciones más complejas, los cuerpos mutilados, los órganos atrofiados y todo tipo de anomalías anatómicas arrojan una imagen del horror que se inserta en un espacio indefinido.
Su pintura resulta un referente inconfundible del arte occidental de la segunda mitad del siglo XX. Así como Picasso es considerado la mayor influencia plástica de la primera mitad del siglo XX, Francis Bacon es la figura central del imaginario conformado a partir del término de la Segunda Guerra Mundial.
Ambos artistas modificaron las artes y sus influencias determinaron el acontecer de toda la centuria.[/vc_column_text][vc_custom_heading text=»Los filmes» font_container=»tag:h3|text_align:left» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]En el marco de la muestra se exhibirá en forma continuada el documental Francis Bacon, vida y obra, realizado en 2005 por el director británico Adam Low, que entrelaza la vida y la carrera del pintor, mostrando la conexión entre su obra y sus relaciones con seis hombres diferentes a lo largo de seis décadas de vida.
Por otra parte, en exhibiciones programadas se presentará en exclusiva la película «El amor es el demonio», filmada por John Maybury en 1998 y que participara en el Festival de Cannes de ese año. La cinta se centra en la tormentosa relación de Bacon con George Dyer y su tratamiento visual se emparenta directamente con la óptica del artista. Actúan Derek Jacobi, Daniel Craig y Tilda Swinton y la crítica la calificó como una obra de arte acerca del arte.[/vc_column_text][vc_row_inner css=».vc_custom_1528402132363{margin-bottom: 30px !important;}»][vc_column_inner width=»1/6″][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»2/3″ css=».vc_custom_1528745190019{margin-top: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;border-left-width: 5px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;padding-left: 0px !important;background-color: #f2f2f2 !important;border-left-color: #ff5900 !important;border-left-style: solid !important;}»][vc_column_text css=».vc_custom_1532460972339{margin-top: 0px !important;margin-right: 0px !important;margin-bottom: 0px !important;margin-left: 0px !important;border-top-width: 1px !important;border-right-width: 1px !important;border-bottom-width: 1px !important;border-left-width: 0px !important;padding-top: 22px !important;padding-right: 25px !important;padding-bottom: 25px !important;padding-left: 25px !important;border-left-color: #eaeaea !important;border-left-style: solid !important;border-right-color: #eaeaea !important;border-right-style: solid !important;border-top-color: #eaeaea !important;border-top-style: solid !important;border-bottom-color: #eaeaea !important;border-bottom-style: solid !important;}»]Salas Corporación Cultural de Las Condes
Avda. Apoquindo 6570 – 3669393
Martes a domingo, 10.30 a 19.00 horas
Espacio ArteAbierto de Fundación Itaú
Avda. Apoquindo 3457, Las Condes
Lunes a viernes, 9.00 a 14.00 horas[/vc_column_text][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/6″][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]