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Lugar: Espacio ArteAbierto
El pintor y poeta nacional Mario Murua no tiene problemas para asumir que tiene un severo enamoramiento con Gabriela Mistral, tanto así, que es justamente la poeta el tema central de la nueva exposición que trae a este chileno de vuelta a nuestro país. “Lucilamente enamorado” es una iniciativa que abarca pintura y poesía y se enmarca en una serie de actividades que Fundación Itaú ha realizado en torno a la enriquecedora relación entre literatura e imagen, con el propósito de contribuir al patrimonio intangible de la memoria visual y escrita en Chile.
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La exposición muestra el talento pictórico de Mario Murua y la admiración que siente por la Nobel de Literatura, Gabriela Mistral, indagando aspectos vinculados a su infancia y juventud, a sus raíces. Por lo mismo, el título de la exposición hace referencia a Lucila, que es el nombre verdadero de Gabriela Mistral, y muestra a una poeta alegre, llena de colores y afectos, inserta en paisajes casi mágicos, marcados por la naturaleza y los parajes del Valle del Elqui.
La presentación en Chile de estos óleos de gran tamaño de Murua forma parte de las iniciativas de Fundación Itaú para homenajear artistas nacionales de larga trayectoria, en especial aquello que no han tenido en nuestro país la plataforma y el reconocimiento que su obra amerita.
Para Enrique de Santiago, uno de los curadores de la muestra, “este es el merecido reencuentro del público chileno con Mario Murua, quien radica desde hace décadas en Francia, y es considerado uno de los mayores exponentes del arte latinoamericano de los últimos cincuenta años en Europa”.
Con respecto a la temática de la muestra, Mario Murua ha experimentado una llamativa sintonía con la poesía y la vida de Gabriela Mistral. Ambos poseen la similitud de una vida temprana marcada de esfuerzos y sensibilidad con el entorno. Tanto en la obra de Murua como en la poesía de la Mistral, existe una cercanía con el paisaje nortino y su particular geografía, como también un diálogo profundo con la cultura ancestral.
Según explica el curador “las metáforas del amor sublime impresas sobre las atmósferas arqueológicas están presente en esta exposición y se desprende de cada verso de la poeta, así como en el trazo de este notable artista. Por lo tanto ver y leer “Lucilamente enamorado” es adicionar a nuestras vidas parte importantes de nuestra cultura y sus raíces.
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Mario Murua es porteño, creció en Paraguay y su adolescencia la vivió en el norte chileno. Desde 1977 está radicado en París, luego de un largo viaje por américa Latina. El talento, rebeldía y la veracidad de su obra le dieron el reconocimiento y amistad de Roberto Matta, Wifredo Lam y otros grandes surrealistas consagrados, lo que hace que se autodenomine portavoz del imaginario “sudaca”. En este espíritu funda, en París, el grupo “Magie Image”, junto a Cogollo, Aresti, Kaminer, Zarate y Cuevas. En 1994 crea en Santiago La Escuela Urbana Canimagista, orientada a la formación gratuita de una nueva cepa de artistas dispuestos a experimentar en medios no tradicionales. Con esa escuela edita varios libros. Murua ha expuesto en toda Latinoamérica, en Estados Unidos, Europa y Japón, con una destacada participación en muestra de gran relevancia histórica en el arte, como la del Museo Ca` Pesaro de Venecia: “Artistas latinos en Europa de posguerra”, “Exposición de arte latinoamericano” que se presentó en el Grand Palais de París y “América Latina y el Surrealismo”, Museum Bochum, Alemania.
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